lunes, 28 de marzo de 2016
sábado, 19 de marzo de 2016
POMELO ROSADO
Nunca te dejes engañar por el aspecto exterior
Te puedes llevar sorpresas
Y pueden ser muy agradables!!
Te puedes llevar sorpresas
Y pueden ser muy agradables!!
domingo, 8 de noviembre de 2015
Costillar a la parrilla hecho con leña de espinillo
Para preparar un costillar como este, es casi necesario hacer una “vaquita”. En buen porteño de Buenos Aires, este vocablo significa, poner dinero entre todos para comprarlo. Un costillar entero puede salir bastante caro.
Luego tener un buen carnicero que lo encargue y garantice que va a ser tierno.
Santiago fue el de la idea, por lo cual organizó todo y le solicitó al carnicero, que marque el costillar con tres cortes solamente del lado de los huesos.
Pero además quería hacerlo a la leña y no cualquier leña. Le habían dicho que era muy bueno para esta ocasión usar leña de espinillo.
Pero además quería hacerlo a la leña y no cualquier leña. Le habían dicho que era muy bueno para esta ocasión usar leña de espinillo.
¿Porqué espinillo? Pues porque larga mucho, pero mucho humo, entonces el costillar queda con un sabor ahumado muy especial.
Por suerte hay casas que venden todos los tipos de leña que se les ocurra. Compró 25 Kg de leña de espinillo. El costillar pesaba más de 9 Kg
Preparó el fuego y al lado armó un fuego extra, para ir alimentando al primero
Luego saló muy bien de ambos lados del costillar. Utilizó bastante sal pues el calor y la grasa se van llevando la salazón.
Una vez desparramado el fuego y con la parrilla bien caliente, pero con poca brasa debajo, acomodó el costillar con los huesos mirando hacia las brasas.
Solo lo volteó una vez, cuando apareció el jugo de la carne en la superficie de arriba. Para ello pasaron varias horas.
Solo lo volteó una vez, cuando apareció el jugo de la carne en la superficie de arriba. Para ello pasaron varias horas.
El tiempo que empleó entre armar el fuego y cocinarlo, fue de unas 6 horas.
El tiempo que empleamos en comerlo fue aprox. de 1:30 hs. Estuvo excelente!!
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| Este bebé de 5 meses le hizo honores!!! |
P.D. Disculpen que no saqué fotos de las porciones, pero de tanto sentir el olorcito, cuando llamaron a la mesa, me olvidé de las fotos...
lunes, 7 de septiembre de 2015
LA MARATON Y EVALUACION MUZA5K DE LOS FANATICOS DE LA PIZZA
Por Av. Corrientes y al corte.
Quinientas
personas recorrieron Corrientes desde el mediodía con la misión de probar ocho
porciones en pizzerías de 50 cuadras de la avenida y dar su veredicto en una
votación. Empezaron en Chacarita y pasaron el Obelisco.
La procesión vestía remeras
blancas y se tomaba su tiempo porque lo importante no era establecer records
sino llegar a la meta.
Quinientas personas enfundadas con la camiseta de
#Muza5k avanzaban por Corrientes a paso firme, mientras los comentarios se
ceñían estrictamente a las alternativas entre una posta y la otra:
–Yo te
digo, como las servilletas del Imperio no hay en ningún lado.
–¡Vamos,
vamos, que llegamos!
–Si nos
organizamos, comemos todos.
La no tan
pequeña multitud se había echado a andar a las 11 de la mañana, después de una
estricta cuenta regresiva cumplida a los gritos en la puerta de la
tradicionalísima El Imperio, de Lacroze y Corrientes, en Chacarita, y seguía
igualmente entusiasta sesenta cuadras después, en los arrabales del Obelisco.
La meta: probar y evaluar ocho porciones de pizza al corte (que, al final,
suman la cantidad que compone una pizza) en locales clásicos de la avenida,
entre Chacarita y el centro; calificar por calidad de la muzzarella, atención,
salón familiar, espacio para citas románticas, para ir con amigos, para comer a
medianoche. Los participantes: mujeres y varones de todas las edades, desde
bebes en cochecitos, pasando por niños llegados del interior con sus familias
para la ocasión, adolescentes en plan de sábado con padre o madre, grupos de
amigos en sus treintas, y hasta setentas (algunos de los cuales, hay que
decirlo, en la posta más larga –que alguien en las redes sociales bautizó en el
mapa del recorrido como “Desierto del Abasto”, por la distancia entre una
pizzería y otra– hicieron trampa y tomaron el subte).
La
multitud, recibió con aplausos la sugerencia de uno de los organizadores,
Joaquín Hidalgo, cuando advirtió por megáfono, en la largada:
–Consejo
de maratonista: no se coman todo ahora.
Al llegar
al local, cada participante, con su vasito de aperitivo, su remera, su anotador
y su papelito para votar, se dirigía a los mostradores de la pizzería de turno
y accedía a su porción. ¿Estaba bien el queso? ¿La masa tenía alguna
particularidad que la diferenciaba de una porción anterior? ¿Había estado antes
en el lugar y ya tenía cierta predilección que convertía en cantado su voto? De
todo eso se hablaba entre bocado y bocado.
Esteban,
el encargado de Pin Pun, un local pequeño, histórico, en Corrientes al 3900,
sonreía mientras veía salir del horno las 60 pizzas extra que habían preparado
para la ocasión: También se lamentaba por lo que no había podido lograr.
“Quería ser jurado, pero no pude, tenía que trabajar”, contaba risueño,
mientras desde detrás de la barra volaban las porciones y ninguno de los
muchachos que cortaban y ponían en platitos dejaba entrever que, en lugar de
las 7, habían tenido que empezar la jornada en el local a las 6 de la
madrugada, para llegar a recibir a los maratonistas como querían. (No por nada
esta pizzería resultó la más votada en la categoría mejor atención, además de “mejor
pizza para comer a medianoche” y de empatar con Güerrin en “mejor pizza de
muza”).
Cuatro
cuadras más al sur, cinco maratonistas explicaban que muy temprano, cada uno en
su barrio, habían estado entrenando. “Pero flojito, porque mañana tenemos la media
maratón de Buenos Aires”, decía Rubén, que tuvo que agregar que sí: estaban
hablando en serio. El y sus amigos Mariano, Walter, Gastón y Ricardo se
conocieron corriendo, y porque les gusta el deporte pero también comer, les
resultó lógico anotarse en grupo para recorrer las pizzerías, por ser “amantes
de la pizza y las maratones”. Lo habían intentado el año pasado, en la tercera
edición del evento, pero quedaron en la lista de espera, junto con otros casi
mil anotados que no habían llegado a tiempo a contarse entre los 150
privilegiados. “Esta vuelta nos anotamos enseguida cuando lo anunciaron, acá
estamos”, explicaba Rubén, que aclaró que, de todos modos, el grupo no podía
evitar tener cierto voto cantado, porque todos los miércoles se encuentran a comer
en la pizzería que coronó el recorrido este año, El palacio de la pizza.
Un par de
cuadras más al sur de Corrientes y Callao, la animación seguía en Banchero y
una de las sucursales de La
Americana , mientras algunos, enfrente, descubrían el secreto
mejor guardado de Güerrín: su salón presidencial. Al fondo, en las entrañas del
local, un cartel lumínico advertía “on fire”; era la señal de que el horno 3
(el pastelero, del “año 1947” ,
según indicaba el cartel en su frente) estaba encendido, dispuesto para albergar
hasta las 80 pizzas que permite su capacidad. En realidad, explicaba Marcos,
encargado de la pizzería, destacar que estaba encendido era un error: esos
hornos tienen fuego perpetuo. “El horno 1 hace 84 años que no se apaga. Este un
poco menos, pero tampoco se apagó jamás. Siempre tiene que tener ceniza, brasa,
encendida, podés bajar un poco el calor, pero nunca apagarlo, porque entonces
el material cedería y el horno se arruinaría”, detallaba. Al amparo de ese
calor permanente, este horno en particular puede producir lo que en la pizzería
bautizaron “masa galletita”: finita y crocante. “Es el único que puede sacar
esa pizza”, señaló Marcos.
–¿Y por
qué dicen que este salón es el “Presidencial”?
–Hay dos
leyendas, de una doy más fe que la otra. La primera dice que hace muchos años,
mientras estaba en campaña, en un alto entre un acto y otro, o después de un
acto, un candidato a presidente vino a comer acá. Como el salón estaba muy
lleno, se le ofreció pasar acá, que todavía era exclusivamente pastelería. Lo
atendieron los pasteleros, porque no era salón. Ese candidato ganó. El
presidente que le siguió, cuando era candidato, también vino una noche en medio
de la campaña y pasó lo mismo. Entonces la gente de oficio de acá le puso
“salón presidencial”.
martes, 1 de septiembre de 2015
Repollo morado con arroz a la manteca y perejil.
Como verán en la siguiente receta, sigo con la temática de
cocinar en forma económica, sana y rápida. A veces nos complicamos con platos
ampulosos y poco naturales. En general,
esas son preparaciones con muchos ingredientes, algunas veces bien caros y no utilizamos las
verduras de estación. Estas últimas
brindan muchas oportunidades de desarrollar nuestra imaginación en la
cocina y a su vez, comer sano.
Este repollo morado que les presento tiene un leve sabor agridulce
y se come caliente acompañado de un rico arroz a la manteca.
-Ingredientes para 2
comensales-
El repollo.
1 repollo morado pequeño.
2 ó 3 dientes de ajo.
Sal, pimienta blanca molida, aceite.
2 cucharadas de las soperas de aceto balsámico, o vinagre de
manzana o de vino.
El arroz.
3 pocillos de los de café llenos de arroz-
1 cebolla picada.
Sal. Aceite, caldo o agua.
Un trozo de manteca.
Abundante perejil fresco picado.
Preparación del
repollo.
Lavar el repollo, cortar en juliana bien fina. Picar los
dientes de ajo.
En un wok o cacerola, calentar el aceite, un chorrito, echar
los ajos y antes de que se doren agregar el repollo en juliana. Bajar el fuego
tapar y cocinar hasta que el repollo se ablande sin que se deshaga. Condimentar
con sal y pimienta. Reservar caliente.
Preparación del
arroz.
Picar la cebolla y dorar en aceite hasta que se haga
transparente.
Incorporar el arroz. Dorar removiendo con cuchara de madera.
Agregar el caldo, repasar el condimento y
mezclar. Tapar la cacerola y cocinar a fuego lento hasta obtener el
punto de su preferencia. Antes de dejarlo reposar unos minutos, incorporar la manteca y el perejil.
Presentación del
plato.
Puede utilizarse como plato único para quienes son
vegetarianos o como guarniciones de un trozo de pollo al horno o a la plancha,
un bife, una milanesa, un filet de pescado, etc…
Rico, rápido y económico.
sábado, 29 de agosto de 2015
Coliflor con fideos mostachol (pasta seca corta).
Las comidas sencillas, bien hechas, suelen ser las más ricas. A veces no es necesario gastar mucho dinero en ingredientes costosos para obtener un rico plato. Este que presento hoy, justo cumple con esas condiciones: rico, rápido y económico. Doy los ingredientes para dos personas de buen comer. La cantidad a preparar, se regula de acuerdo a los comensales
Ingredientes
Una planta de coliflor mediana blanqueada y cortada en gajos
2 ó 3 dientes de ajo picado.
Fideos secos mostachol 250 gr. (o cualquier otro tipo de pasta seca corta)
Aceite, si es de oliva mejor, sino cualquiera
Sal, pimienta blanca molida, queso rallado a gusto
Abundante perejil picado.
Preparación
Lavar cortar y blanquear un coliflor. Blanquear es hervirlo sin que llegue a estar blando del todo. Utilizar los tronquitos también.
En una cacerola o wok, verter un buen chorro de aceite y dorar los ajos picados junto con los gajos de coliflor. Dorarlos bien, que queden incluso algo crocantes. Salpimentarlos.
Aparte, cocinar los fideos a punto. Colarlos y mezclarlos con el coliflor dorado a fuego lento un rato. Agregar el perejil picado, mezclar y listo para servir. Se puede espolvorear cada plato con queso rallado. ¡¡¡Buen apetito!!!
lunes, 24 de agosto de 2015
Tomates con huevos más arroz con curry.
Trata de una mujer joven, que queda viuda con dos hijas pequeñas y a
pesar de tener muchas trabas por ser mujer, logra que un pequeño
restaurante de ruta, se haga famoso por su excelente cocina. La mayoría de los
clientes son hombres que manejan grandes camiones y encuentran que este pequeño
restaurante en medio de la ruta, les brinda algo parecido a “calor de hogar”: Comida casera y ambiente
agradable. Entre los platos que elabora,
prepara uno que consiste en: tomates cortados en rodajas gruesas, que van fritos, y luego
a último momento, les casca/rompe
unos huevos que se cocinan en el mismo jugo de los tomates. Esto lo presenta
con un arroz al curry muy amarillo. Yo no tengo esa cultura
culinaria, y menos aún los condimentos “tan especiales” que ella poseía en su
cocina, pero igualmente ensayé por mi
cuenta varias veces este plato, intentando imitarla. La imagen me quedó tan
prendida en la memoria, que lamenté la falta de los aromas en el cine actual. A
pesar de la alta tecnología, aún no se logrado que de las imágenes fluyan aromas. Pero supongo que alguna vez, quién sabe, se alcance y… ¡Seria maravilloso!
Ingredientes. Tomates con huevos. (Para dos
personas).
4 tomates rojos sin piel.
2 huevos.
Aceite de oliva u otro.
Sal, pimienta en grano molida, hojitas de salvia (frescas o
secas), orégano y ají molido.
Preparación
Poner a hervir agua en una cacerola. Cuando entre en
ebullición, sumergir los tomates durante 2 ó 3 minutos. Retirarlos y quitarles
la piel. Dejar enfriar y cortar en rodajas gruesas.
Aparte en un sartén o cacerola baja, echar un chorrito de aceite. Calentar y
acomodar las rodajas de tomates.
Entre cada capa de rodajas espolvorear con los
condimentos (estos siempre a gusto). Luego cubrir con una tapa y dejar cocinar a
fuego mediano hasta que los tomates se tornen blandos.
En ese momento romper
los huevos en la superficie, condimentarlos y volver a tapar. Los huevos se van
a hacer al poche, en el jugo de los tomates.
Ingredientes. Arroz
con curry (Para dos personas).
3 pocillos de café de arroz
1 diente de ajo, picado.
1 cebolla picada.
1 ½ cucharita de las de café bien llena de un buen curry.
Aceite, sal.
Caldo de verduras o agua caliente, cantidad necesaria.
Preparación.
Calentar una olla y freír en aceite, el ajo picado y la cebolla. Una vez que la
cebolla tome aspecto transparente, incorporar el arroz y dorarlo un rato
revolviendo con cuchara de madera. Agregar el caldo y el curry. Mezclar bien y
dejar cocinar el arroz al punto de su agrado.
El curry en polvo es una mezcla típica de especias de la cocina india, cuya composición varía ampliamente. En Occidente
el curry en polvo suele tener un sabor bastante estándar, pero en la cocina
india se usa una gran variedad de mezclas de especias.
De todas formas
cuando uno compra el curry en una casa de especias, es importante olerlo. Tiene que tener un olor
algo fuerte, si no huele, es que es
viejo o está húmedo.
El plato se
puede presentar con el arroz y encima los tomates y huevos o simplemente, el arroz
al costado. Preparar pancito crocante y calentito porque tanto el huevo como la
salsa lo piden a gritos. ¡¡Buen Apetito!!
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