domingo, 28 de diciembre de 2014

Florentinos Teresa

Teresa,  mi consuegra,  siempre nos trae alguna de sus novedades culinarias. Para esta Nochebuena fueron unas masitas que preparó en base a los tradicionales “florentinos”. Las comimos con el brindis. Estaban tan, pero tan ricos que casi no me daban tiempo a fotografiarlos. Desaparecieron en dos minutos!!


Luego como todas las mujeres pedimos la receta, generosamente aquí nos la envía.  Por supuesto ella los adaptó y le puso su toque personal.

Muchas Gracias Teresa!!!

Hola Gely aquí te paso la receta:

Ingredientes
1 taza de pasas de uvas. 
3/4 de taza de almendras.
1/2 de taza de cáscaras de naranja.
3/4 de taza de leche condensada.
60 grs. de cereal. 
200 grs. Chocolate para baño.

Preparación
Mezclar todo y sobre un papel siliconado,  poner montoncitos bien separados pues en el horno se expanden.
Cocinar a horno medio/bajo de 8 a 10 minutos (según el horno).
Dejar enfriar en la placa (pues salen blanditos).
Una vez fríos y sequitos, pincelar la base de las masitas con chocolate.


Te cuento mis modificaciones:
Las pasas y las cascaritas, las remojé el día anterior en Cognac.
Yo tenía un poquito de almendras y otro de avellanas y nueces, hasta completar los 3/4 de taza.
Luego como cereal, usé copos de maíz,  que rompí un poco con las manos.
Utilicé chocolate baño (el que se usa para los huevos de pascua). Pinté las bases de las masitas y como me sobró,  una vez seco el fondo,  les vertí chocolate por arriba.


Cuando las haga nuevamente, voy a picar más chiquitas todas las  frutas secas, creo que va a quedar mejor.
El nombre de estas masitas, lo dejo a tu criterio de escritora...

Que las disfruten!!
Saludos, Teresa.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Tarta de cebolla, yogurt y avena arrollada


Ingredientes
1 Kg. de cebollas.
 1 yogurt sin sabor.
150 grs. de queso tipo por salud.
1/2 taza de avena arrollada.
4 huevos.
Un disco de masa para tarta.
Sal,  pimienta blanca molida y aceite.
Queso rallado a gusto.

Preparación
Pelar y cortar las cebollas en cuadraditos. Calentar una cacerola o sartén con un poco de aceite y rehogar las cebollas hasta que queden transparentes. Dejar enfriar.
Una vez frías las cebollas agregar el yogurt, la avena y el queso por salut cortado en cubitos. Salpimentar, incorporar los huevos y mezclar bien.




Utilizar un molde de tarta en-mantecado y en-harinado, colocar el disco de masa, rellenar con la mezcla de cebollas. Espolvorear la superficie con queso rallado.
Introducir en horno medio y cocinar hasta que esté dorada y crocante. 


¡¡RIQUÍSIMA!!

jueves, 18 de diciembre de 2014

Budín para Navidad

                                  ¡¡FELICES FIESTAS!!

Va mi contribución para estas fiestas se trata de  una recetita muy apropiada para brindis o simplemente para el mate

Q

Se utiliza siempre  la misma taza para las medidas. (Tipo las de café con leche)



Ingredientes
200 grs. de manteca blanda
2 tazas de azúcar
Ralladura de cáscara de naranja o limón
4 huevos
2 tazas de leche
4 tazas de harina leudante
75 grs de nueces peladas
1 cucharada semillas de amapola
Cascaritas de naranja secas
50 grs. de castañas de cajú sin sal
250 a 300 grs. de arándanos frescos

Preparación
Esta receta es para mucha cantidad de porciones, pero se puede hacer la mitad de los ingredientes en un molde único de budín y sale un budín grande.

Batir la manteca con el azúcar y ralladura, agregar de a uno los huevos y mezclar. Luego, ir incorporando la harina, previamente mezclada con las nueces picadas, las semillas de amapola, las castañas de cajú picadas y las cascaritas secas. (estas últimas  si no las tenés, no importa). Alternar con la leche. Reservar los árandanos. 
Una vez preparada la mezcla, pasar los árandanos lavados, por harina y agregarlos revolviendo  suavemente con cuchara de madera o espátula.


Verter en molde/s previamente enmantecado y enharinado. Cocinar a horno moderado unos 50 minutos. Queda muy linda  en un molde grande, tipo savarín.
  

lunes, 6 de octubre de 2014

Tirabuzones con vegetales al wok

Esta es una receta de pasta seca. Un plato rápido, rico, colorido y sano. Si  cuenta con todos los ingredientes en casa, lleva más o menos unos 15 minutos prepararla y es un muy buen plato con una linda presentación. La pasta es conveniente que sea de grano duro. Yo usé tirabuzones, pero cualquier pasta corta va bien. 

Ingredientes para 4 platos bien servidos.
2 tazas de fideos secos tipo tirabuzones o similar.
2 ó 3 cebollitas de verdeo.
1 cebolla común grande.
1choclo hervido y desgranado.
1 zanahoria grande.
½ ají morrón rojo.
½ taza de arvejas precocidas.
2 tomates tipo perita bien maduros.
Sal aceite, pimienta ají molido picantito.

Opción: Queso rallado a gusto


Preparación
En una cacerola con agua hirviendo cocinar “al dente” la pasta. Colar y reservar.
Lavar y cortar todos los vegetales en juliana, salvo el morrón, que yo lo corté en cuadraditos.


Calentar el wok sobre el fuego y echar un chorrito de aceite. Agregar las verduras, menos el tomate que irá a último momento. Saltearlos pero no cocinar demasiado, pues es rico que las verduras salgan algo crocantes sin que se deshagan. A último momento, agregar los tomates. 


Revolver unos instantes y condimentar. Le queda muy bien un poco de ají molido, pero del picantito.
Un momento antes de servir, mezclar con los fideos tirabuzones previamente cocidos. Pasar  unos minutos  por el wok a fuego lento,  para que todo se mantenga a la misma temperatura.
Servir en cada plato y  se puede agregar queso rallado si lo apetece.


¡¡Muy rico y sano!!

miércoles, 1 de octubre de 2014

Comunicación

Hola: 
Hoy en vez de una receta de cocina va cuentito:

Comunicación (Cuento)

Agustina, es una mujer grande pero no una anciana. Se siente muy vital y sale diariamente a caminar para hacer ejercicio. Lleva un MP3 con música que va tarareando mientras camina. En el medio del recorrido se detiene un rato para descansar y aprovecha a tomar un café. Como  esto se ha transformado en una rutina de su vida,  si por alguna causa no puede salir,  Agustina extraña, se siente rara como si  faltara algo...

Siempre se detiene en algún bar de la zona, como vive  a  unas cuadras del río, los bares abundan. Pero hace un tiempo comenzó a ir a  bares de las  estaciones de servicio o despachos de combustibles. En esos lugares, bien impersonales, Agustina retira un café del mostrador y lo lleva a una mesa. Nadie le impone cuanto tiempo quedarse. Por eso le gusta, pues con un café puede permanecer un largo tiempo si lo desea y  hay mucha gente que hace lo mismo. Gente solitaria como ella, que leen un libro o  el periódico desde la primera página hasta la última… Otros están con su Ipad, Netobook y trabajan o chatean... Cada uno en su mundo, siempre con un celular al lado. Como Agustina.

Después de ir  varios días seguidos al mismo lugar está  familiarizada con todos los parroquianos. Se miran entre ellos, se reconocen, pero no se saludan. Ella tampoco lo hace.
Agustina sabe muy bien, que podría entablar conversación con alguno/a  y nadie la  rechazaría,  pero  eso le crearía un compromiso para el día siguiente, así que directamente ni lo intenta y ellos tampoco. 
A Agustina la  soledad no le molesta, al contrario, pareciera  que la disfruta y hasta la elije. Lee algún libro, escucha, o simplemente observa  lo que pasa  alrededor suyo.

Observando, fue que  se distrajo con dos personajes nuevos, nunca  los había  visto antes. Se trataba de una pareja de jóvenes enamorados.

Bonitos, más que eso,  eran hermosos. Rubios, altos  y delgados con piel bronceada, bien vestidos… Rondarían en los 25 años de edad.
Conversaban animadamente mientras tomaban un café. El miraba a la joven con una tierna mirada de enamorado. Tomaba una de sus manos y la besaba mientras escuchaba atentamente lo que ella decía. Cada tanto acomodaba un mechón del cabello de la joven, quién tenía una hermosa cabellera larga color rubio castaño. Pero lo que llamaba tanto la atención era la mirada dulce con que el joven seguía cada uno de los movimientos de su acompañante, quién sabiendo eso coqueteaba un poco. Abría su cartera, revolvía adentro, sacaba una barra de rouge,  retocaba sus labios. Luego buscaba un espejo, se miraba… todo mientras conversaban y reían.

No solo Agustina observaba,  sus compañeros fieles al  lugar, también miraban la escena con cierta emoción, quién sabe que recuerdos evocaría cada uno... No podían quitar la vista de este hermoso espectáculo. Cuanta comunicación, cuanta ternura…

En medio de este bello cuadro,  sonó una música que parecía provenir desde dentro de la cartera de la joven. Ella interrumpió la conversación, abrió y extrajo un móvil. Comenzó a leer la pantalla y allí mismo se puso a escribir. Mientras tanto su compañero aguardaba a que terminara. Este, aún trataba de retenerle una mano para continuar con sus caricias, pero con una sola mano ella no  podía escribir y sostener el móvil, así que desistió y se la soltó. Daba la sensación de que la muchacha contestaría el mensaje y todo iba a estar como antes. Pero no, porque evidentemente la conversación por mensajes continuaba. 

El joven enamorado se apartó un poco y su rostro ahora estaba serio. Al momento, su chica le mostró la pantalla y comenzaron a hablar sobre lo que allí figuraba. Entonces,  él extrajo su propio móvil de un bolsillo de su chaqueta,  y ambos se mostraban mutuamente  sus pantallas. El paso siguiente fue que cada uno se acomodó en un rincón y tecleaban afanosamente en sus móviles. Agustina observaba todo esto y se preguntaba:
– ¿Se escribirán entre ellos?
 –  No – respondía para sí misma. - ¿Cómo iban a hacer eso si estaban uno al lado del otro?
Pasó un rato largo y seguían en la misma situación.
– ¡Qué pena! – pensó Agustina. – Parecían tener tan buena comunicación que por un instante creí…
– ¡Bahh! – hizo un gesto de fastidio  – Se ve que soy una romántica empedernida.

Los parroquianos no los miraban más. Cada cual volvió a su periódico, a su Netbook… Es que ya no llamaban la atención, pues no eran lo que habían aparentado en un principio.

Agustina se levantó y decidió seguir  con su habitual caminata.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Pastel de ricotta y duraznos en almíbar -Alias: Ricottón-

Esta receta se origina a raíz de una conversación que mantuve con Teresa hace unos meses. Somos de edad muy similar y ambas porteñas (de Buenos Aires), por lo cual, nos pusimos a recordar cosas que solíamos hacer. Por ejemplo estábamos mucho en el centro o micro centro,  ya sea por trabajo, estudio o simplemente por paseo. Resultó que coincidíamos  con algunos restaurantes, bares y pizzerías muy típicas de nuestra ciudad a las que solíamos concurrir. Pero en esa época no nos conocíamos.

Entre las pizzerías,  ambas recordábamos el “Palacio de la Pizza”,  en Avenida  Corrientes.


 Se trata de una pizzería que aún está y funciona igual, igualita. No cambió nada y si se descuidan hasta los camareros/mozos son los mismos. Cualquiera que anduvo alguna vez por Buenos Aires seguro la conoce. 
Este local constituye un epílogo más que digno. El lugar funciona desde 1956.

La pizza es famosa por ser de las más ricas de la ciudad, pero además el lugar se caracteriza por que se puede comer de parado al lado del mostrador.  Fue entonces que recordamos con Teresa,  los postres que allí tenían. Yo recordaba muy bien la Sopa Inglesa, el Palo Jacob, el Diplomático… y entonces ella me dijo:
 Y nunca comiste el Ricotton?
 ¿El Ricotton? Pregunté   ¿Qué es eso?  Además con ese nombre me sonaba muy extraño...
 Era el postre típico del  Palacio de la Pizza. Una tarta o pastel, que llevaba ricotta y duraznos en almíbar como relleno, pero  bien  alto.  ¡Riquísimo!   añadió Teresa.


Me asombró no  conocerlo y  no haberlo visto nunca.
Me prometí conseguir la receta y hacerlo aunque sea una vez. Para ello tuve que investigar bastante, porque no es una receta muy común, pero la encontré.

Va la receta y gracias Tere por los recuerdos!!!

Ingredientes

Masa:
150 g de manteca. 
230 g de azúcar impalpable.
3 huevos.
1 Cdita. de esencia de vainilla.
Ralladura de  limón.
250 g de harina de harina leudante.



Relleno
750 g de ricotta.
150 g de azúcar.
1 Cda. de fécula de maíz. (Maizena)
2 huevos.
1 Cdita. de esencia de vainilla.
1 Cdita. de ralladura de limón.
5 duraznos en almíbar de lata.



 Preparación
Batir la manteca blanda con el azúcar hasta obtener una preparación pálida y cremosa. Añadir de a uno los huevos e integrar. Perfumar con la esencia y la ralladura.
Incorporar la harina tamizada. Formar una masa blanda; amasar apenas, cubrir y llevar a la heladera durante 1 hora como mínimo. 


Mezclar la ricotta, el azúcar, la maizena, los huevos, la esencia y los duraznos bien escurridos y cortados en trozos. 


Enmantecar y enharinar una tartera de 26 cm de diámetro. Dividir la masa en dos partes y estirar una de ellas sobre la mesa apenas enharinada. Forrar el molde y rellenar. Estirar el otro trozo de masa y cubrir el relleno. Pinchar la superficie y cocinar en horno precalentado a 160º C durante 1 hora aproximadamente.


 Una vez cocida, espolvorear con azúcar impalpable. No cortar las porciones hasta que esté bien fría.


Les comento que una porción de este postre,  llena bastante.