lunes, 26 de agosto de 2013

Solitario

Es una tibia tarde otoñal, camino por el hermoso parque costero de Vicente López. Miro los veleros a lo lejos y me rodea la gente que toma mate, corre, juega a las bochas o comparte una guitarreada.
Me detengo ante un personaje que me llama la atención. Él,  solo, aislado de tanta alegría y movimiento está sentado a la orilla del río. Un hombre de unos 65 años, muy humilde, con barba rubia entrecana, saca trozos de pan de una enorme bolsa que está su lado y los arroja al aire. Muchos pájaros lo rodean.
 Una expresión triste en su rostro hace que mi imaginación comience a tejer su historia: es un solitario, no tiene a nadie y junta pan viejo durante la semana para venir a darles  a los pájaros. Siente que ellos le hacen compañía y lo alegran más que los seres humanos.
            Se le insinúa una sonrisa cuando ve a los pájaros disputarse los trozos de pan. Palomas, zorzales, cotorras y gorriones toman los trozos y salen volando.
Se le va vaciando la bolsa de pan. El recreo llega a su fin, pronto regresará a su vida  solitaria hasta la próxima tarde de pájaros.
Sigo mi camino, pero ese hombre ya es mi personaje.

3 comentarios:

  1. me encanto, un buen escritor saca sus personajes de la vida...

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