martes, 19 de abril de 2011

LEYENDA DE LOS PIÑONES DE ARAUCARIA



Una de mis hijas estuvo en Villa Pehuenia, zona de Mapuches. Me trajo de regalo una bolsa llena de piñones de araucaria. Me contó que allí se utilizan mucho para cocinar y sugirió que  intentara hacer algo.
Como del tema no se nada  me puse a investigar y encontré, en un sitio que adjunto, esta hermosa leyenda:






Los mapuches veneraron desde siempre, al árbol de su tierra: "LA ARAUCARIA"; o como dicen ellos: “El Pehuén". Lo consideraban árbol sagrado, y lo veneraban rezando a sol y sombra, ofreciéndole regalos como: carne, sangre, humo, y hasta conversaban con él. Le confesaban sus malas acciones. No prestaban atención a sus grandes piñas, frutos del tamaño de una cabeza humana, que caían desde lo alto repletas de gruesas semillas. Cuando están crudas, estas pepitas no tienen buen sabor, y los mapuches las dejaban desparramadas por el suelo. Pero ocurrió que en toda la comarca hubo unos años de gran escasez de alimentos y pasaban mucha hambre, muriendo especialmente niños y ancianos. En consecuencia, los sabios de las tribus encargaron a los jóvenes que buscaran nuevos comestibles. Bulbos de lirios y otras flores, hayas, pastos tiernos, granos de cereales silvestres, y carne de animales salvajes. Casi todos volvieron hambrientos y con las manos vacías. Parecía que DIOS, el grande del cielo no escuchaba las plegarias de su gente...Sólo uno de los jóvenes regresó con algo "nuevo”.
Contó que en el camino
 había sido detenido por un anciano desconocido quién le  enseñó,  las propiedades del árbol sagrado del pueblo mapuche.


Le explicó que las piñas del "P
ehuen" se abren cuando las semillas están maduras. Luego le dijo que debían hervirlas hasta que se ablandaran; con mucha agua, o bien tostarlas al fuego. Y como el "pehuen" brinda sus semillas, solo en el verano, debían juntarlas al final de esa estación y enterrar durante el invierno las que no consumieran, para preservarlas de la helada. El viejo le había explicado que cuando los piñones estaban aún frescos, se preparan como puré, en humita. Ya secos,  sirven para hacer chichota (locro).También pueden comerlos como polenta y mezclados con otras harinas, en forma de tortas fritas. El joven mapuche, llenó su manto con las semillas grandes que cubrían la ladera, y las llevó al más sabio de la tribu. Este, confirmó que quién había hablado era el Gran Maestro Chau".
Todos
salieron a buscar más piñones (que en el verano tapizan las laderas del Lanin). Los pusieron a hervir y a tostar. Hicieron un gran festín y desde entonces, los mapuches no padecieron más penurias.  Toda la gente piñonea, en busca del preciado alimento que le brinda el "pehuén". Por eso los mapuches, cuando rezan al salir el sol, tienen siempre en la mano, sobre la palma limpia y abierta, una ramita de "pehuén” o un puñadito de piñones, para decir:

A TI debemos nuestra vida
y te rogamos.
A TI el Grande, a TI nuestro padre.
Que no dejes morir a los "pehuenes".
Deben propagarse como se
propagan nuestros descendientes,
cuya vida te pe
rtenece,
como te pertenecen los

ÁRBOLES SAGRADOS.

7 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho esta historia.

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  2. Hermosa leyenda, así que con su permiso Doña Maria, voy a subir la letra de una hermosa canción del Neuquino Berbel que casualmente se llama Piñonero,

    PIÑONERO

    Piñonero de Moquehue,
    vengo al pueblo,
    cuántas leguas
    pa llegar a Numiné,
    Con mi carga que no es mucha
    y vale poco,
    piñonero de la tierra del pehuén.

    Enchiguada mi carguera
    cerro abajo,
    Yo, en ojotas,
    tranco a tranco, y a la par,
    por tabaco, yerba,
    sal, y alguna pilcha,
    por seguir gastando vida,
    o por durar.

    Piñón, fruto de otoño,
    mi instinto me llevó a vivir de ti,
    volviendo con tu sueño de madera
    el mundo que quisiera para mí,
    Guardame en el rescoldo
    de tus siglos,
    yo sé que muerto allí...
    no he de morir.

    En el hueco de un pehuén
    hice mi ruca,
    que en invierno sin aurora,
    nieva ya,
    y pretendo con tu sabia aunar mi sangre,
    y en el fruto,
    piñonero regresar.

    Cuando el lago no me vea
    por la senda,
    cuando nunca más me llegue,
    a Numiné,
    yo estaré cerca de Dios
    y en el follaje,
    por el vientre de mi ruca volveré.

    Muy Felices Pascuas a Todos.

    Horacio

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  3. Muchas Gracias!! Horacio. Hermosa y Felices Pascuas para vos también!

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  4. Hermoso lo de ambos.
    Muchas gracias.

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  5. QUIERO AGREGAR QUE LA CANCIÓN ES LETRA DE DON MARCELO BERBEL, NATIVO DE ESTA REGIÓN, QUIEN TIENE MUCHAS CANCIONES DEDICADAS AL PEHUEN A LOS RIOS Y A LA GENTE DE AQUÍ, UNA DE ELLAS ES NUESTRO HERMOSO HIMNO, CON SU PERMISO QUIERO ACLARAR QUE EN EL PRIMER VERSO DONDE ESCRIBE "...PA LLEGAR A NUMINÉ..." ES: "... PA LLEGAR A ALUMINÉ..." PUEBLO AL PIÉ DE LA CORDILLERA DE LOS ANDES, DONDE SE FESTEJA LA HERMOSA "FIESTA DEL PEHUEN" APROVECHO ESTE LUGAR PARA INVITARLOS A MI SUELO MI NEUQUEN, QUE TE OFRESE TODA SU HOSPITALIDAD TODO EL AÑO.MUCHAS GRACIAS DE UN NEUQUINO.

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  6. me encanta tu comentario, pues hace menos de una semana estuve por esos pagos. puntualmente en Villa Pehuenia y pude observar hermosos ejemplares de Pehuenes y enterarme por los pobladores de la zona cuán importante es el piñón para la vida de la gente. Precisamente copie la leyenda en el blog donde cuento sobre ese viaje.
    Www.ruta40noimportalaedad.blogspot.com

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  7. me encanta tu comentario, pues hace menos de una semana estuve por esos pagos. puntualmente en Villa Pehuenia y pude observar hermosos ejemplares de Pehuenes y enterarme por los pobladores de la zona cuán importante es el piñón para la vida de la gente. Precisamente copie la leyenda en el blog donde cuento sobre ese viaje.
    Www.ruta40noimportalaedad.blogspot.com

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